Prólogo: Casi dos mese después de correr la media de Sevilla, me veo ya con fuerzas para contarla. No he querido hacerlo antes debido al bajón mental que me dio tras finalizar la prueba. Creo que ya estoy un poco más animado, y me veo con fuerzas para seguir relatando nuestras aventuras de "medias" y "calcetines", en el loco mundo de las carreras populares. Dicho esto empiezo.
Sábado, 28 Enero 2012. La expedición llegó a Alcalá de Guadaira, ciudad Sevillana en la cual nos ibamos a alojar esa noche. Los integrantes, Prida, Lupe, Kenny (nuestro Perro) y un servidor, dejamos las maletas en el hotel y nos dirigimos a casa de la mejor familia de Alcalá, Los Acosta (parece nombre de serie).
Después de una agradable cena con Los Acosta, no fuimos al hotel a descansar. Aunque eso del descanso fue relativo. Sobre las 2:00 de la madrugada, un grupo de Rusos, de un grupo de baile que se alojaban en nuestro hotel, llegaron alegres gritando y cantando al son del Vodzka, pisoteando el suelo de madera y despertándome del profundo sueño en el que me había embarcado.
El despertador sonó temprano, a las 7:00. Una ducha y bajamos a desayunar, donde un par de Rusos trasnochadores o madrugadores, según se mire, tomaban algo del bufet libre y charlaban con cara de morriña de la Madre Patria.